lunes, marzo 16, 2015

Viene y Va




“Viene y Va”. Esta canción nace de una casualidad que aún me asombra. Un día disfrutaba a través de Youtube un impresionante trabajo de la coreógrafa de danza contemporánea Marianela Boan, una artista que admiro profundamente. Poco después, supe que ella había venido a vivir al país. Días más tarde, me llaman desde la recepción para decirme que alguien preguntaba por mí. Era ella, en persona, no nos conocíamos y había ido a buscarme para hacer la música de su nueva obra (de 2012), “Las Medidas de la Brisa”, inspirada en la poesía de Lezama Lima.

La obra trataba la polaridad de la brisa y la asfixia, planteando la primera como un fenómeno muy caribeño, y cómo aparece cada día la asfixia en la convivencia, en la rutina. Se refería a que la vida es tan liviana, que va constantemente hacia donde va el viento, por eso pasamos con tanta facilidad de la alegría al ocio, de la suerte al calor, de la nostalgia a cualquier otra cosa.

Era una responsabilidad demasiado grande aceptar un reto así, de una maestra como la Boan, así que intenté escapar varias veces y debo agradecerle que no me dejó. Me lanzó el reto mientras me brindaba ron cubano, como un disparo al amor propio: “un artista de verdad no tiene miedito. Le deja eso a los cobardes”.

Por supuesto, salí corriendo a buscar entre mis ideas, miedos, secretos, sueños, cualquier cosa que me ayudara a desarrollar “Las Medidas de la Brisa”, generando belleza, sonoridad, y al mismo tiempo que moviera un conjunto de cuerpos intensos, violentos, hermosos, de artistas que escribían en el aire lo que dictaba “La Profe”.

Pasé por la bachata, bossa, tango, vals, me dejé llevar por la brisa, y escribí la letra de un tirón, en no más de media hora, hasta terminar vacío, hasta que sintiera el ardor de la brisa en la cara, un dolor dulce y de elegante fragancia a las vainas de la vida.

Entonces, pasó el tiempo, trajimos al maestro Pablo Dacal, y mientras planificábamos la producción del nuevo disco, nos dimos cuenta de que si le encendíamos algunas luces, podía llegar a otras tierras más fértiles, sin perder la esencia, pero perdiendo mucha oscuridad. A medida que pasa el tiempo, los tipos como yo empezamos a ver que hay mucha ingenuidad en los versos sombríos, y buscamos matices más interesantes bajo la luz.

Y por ahí disparo algunas ideas que ojalá sirvan para debatir en el patio de alguien y condimenten una copa de vino o de buen ron a las rocas, porque tienen mucho de pregunta o de afirmación lista para poner la otra mejilla y que la vida nos demuestre si era poesía o mentira.

Esta canción me hizo replantear el concepto del nuevo disco, me obligó a escribir varias más, y lograr que el proyecto rebotara entre el pasado de la canción dominicana y mi presente personal.

En la grabación participan mis genios habituales, David (contrabajo) y Ely Vásquez (percusión), el mismo Dacal en la guitarra rítmica, el maestrazo Juan Francisco Ordóñez y nada menos que el maestro Sandy Gabriel en el saxo, junto a Apolinar Peralta (trombón) y Juan Gabriel Jiménez (trompeta).

Si escuchamos el demo original, nos damos cuenta de que la brisa la ha cambiado, como el tiempo cambia los cuerpos, y la puso en manos de árboles llenos de hojas y frutos que me dieron el honor de tocar mientras mi voz decía.


viernes, marzo 07, 2014

Tía Piky


Cuando era niño, nunca me llamó la atención Superman. Quizás porque siempre estuve rodeado de súper mujeres, o porque la visión de rayos X nunca fue tan poderosa como una carcajada de tía Piky que rebotaba en las paredes del patio y llegaba hasta el jardín del frente, en la Osvaldo Bazil, número cuatro. La recuerdo con las piernas cruzadas, un impecable peinado, traguito en mano, y mirando con picardía a tío Junio, por algún chiste entre ellos. Me asombraba cómo esa mujer que había pasado tanta historia, dolor, lucha, valentía, victorias y pérdidas, seguía siendo tallada por el tiempo con cada vez más belleza y alegría, sin perder un carácter impresionante.

Y fuimos creciendo con cada vez más historias increíbles, de guerrilla, de familia, de vecindario. Desde ser quien siempre agarraba ladrones en su calle, hasta intensas batallas contra militares asesinos, contra distintos tipos de crueles dictadores. Desde conversaciones inolvidables con Minerva, hasta bordar un pequeño mantel, o deshacerse con gracia de los testigos de Jehová o de algún famoso cantautor cubano al que hizo conocer el peso de sus manos.

Cuando se quitaba las gafas, se veían sus ojos de árbol con mil otoños y primaveras. Ojos que no miraban hacia atrás para llorar, que no perdían el tiempo, que seguían hacia adelante, como los discos de Lockward que empezaban una y otra vez, cada vez más afinados. 

Todo el mundo me hablaba sobre mi propia tía, me contaban mil historias que detonaban mi imaginación, como si fuera ficción, como si fueran cosas imposibles, como si fueran bellas mentiras. Sin embargo, ella nunca me habló de sí misma. Yo sólo la veía reír.

Entonces cerraba los ojos, y la imaginaba haciéndose los rolos con una mano y sosteniendo un fusil con la otra, para sentarse a hablar con sus amigos sin descuidar la posición de alerta. La soñé amaneciendo escondida debajo de la cama de un militar que la buscaba por toda la montaña, y no sabía que dormía sobre el peligro de perder la vida. O dejando que su compasión destruyera moralmente a un criminal; o con sangre en las orejas, trepada a un tanque de guerra. 

Pero también la imaginé haciéndose cada vez más fuerte en una celda, cancelando lágrimas para no regalar un centímetro de dolor a quien no lo merecía. Tejiendo ropa para sus compañeras, recogiendo sus libros mojados a presión por la ignorancia.

Recuerdo que siempre vencí al miedo, porque periódicamente recordaba que tenía como tía a la mujer más poderosa del universo. 

Tanto así, que la última vez que la vi, hace rato que había leído mis pensamientos con su visión de árbol. Respondió preguntas que no llegué a hacerle, venció a la naturaleza, para escribirme palabras que se quedarán tatuadas en mi alma para siempre. Pidió a la muerte que la dejara maquillarse, porque una mujer como ella no podía llegar "así" a ningún lado. Luego, salió volando, hacia la eternidad.


lunes, enero 27, 2014

Gracias





Después de mucho tiempo de búsqueda interna, de autocrítica, prueba, error, experimento, sentí que encontré un camino emocionante sobre el cual podían andar mis canciones. Era como llegar a casa, mirarme al espejo sin encontrar mucha diferencia, y encima, intentar que fuera útil más allá de mis ambiciones.

Entonces solicité la complicidad de un artista al que admiro para que tomara el timón del barco, mientras yo analizaba el mapa y encontraba las islas en las que nos detendríamos. El destino final venía a quemarropa, así que debíamos estar finos y acertar cada tiro.

Pero claro, no podíamos solos, el mar es inmenso, y sólo quedaba apelar a un equipo campeón para el despegue.

Hoy ya tenemos un repertorio grabado, listos para vacacionar en el país de la bachata-nova, y con todo en orden para llegar a puerto de la mejor manera.

Por eso, escribo estas cosas para agradecer desde el fondo de las almas, desde el centro de la tierra, a Rodrigo Muñoz, José Manuel Guzmán, Ilan Leiferman, Dani García, Pablo Dacal, Kike Grundman y mi increíble esposa, Carolina Jansen.

A los genios del mar, Allan Leschhörn, J.V. Olivier, Héctor David y Homero Guerrero, porque hicieron que este sueño fuera indestructible. 

Los ángeles de la guarda Tía Mary, Emil García y Jorge De Los Santos.

Por supuesto, a los maestros que nos regalaron su magia y la mejor energía del mundo, David Vásquez, Juan Francisco Ordóñez, Ely Vásquez, Sandy Gabriel, Leo Pimentel, Alberto Iznaga, Xiomara Fortuna, Rodhen Santos, Apolinar Peralta y Juan Gabriel Jiménez.

Un abrazo especial a mi querido hermano Milbert Pérez, que registró cada momento y dirige el documental, a la bella Delfinieves Batista, que siempre guarda nuestros movimientos. A la ¡mánager! Paola Desangles, por cuidar los pasos.

Y bueno, con un equipazo así, la Champions es una mano de bingo. 

A los amigos que pasaron a regalarnos su valiosa compañía, Janiomike, Carla Cranberry, Diego Mena, Gnómico, Isaac Ledesma, mi compañero de cada minuto Vicente Cifuentes y mi adoradísima Massielle Asencio.  


Este viaje recién empieza. ¡Gracias, gente querida!

jueves, octubre 10, 2013

Puede que Sí




Vivía junto a mi hermana Diana cerca del mar. Una noche, llegó Vicente (Cifuentes) a la sala, con cara de que algo bueno traía y rápidamente sospechamos que se trataba de una botella que tenía en la mano que no agarraba su vieja Godin. Sin embargo, en lo que llegaba el hielo y Diana se ponía ropa de can casero, reveló su felicidad de padre de nuevas canciones.

La primera que cantó fue "Puede que Sí" y antes de que terminara, ya brindábamos por el nuevo Vicente, que ahora llenaba su música de picardía, sentido del humor, sin perder la seriedad que siempre ha tenido en el planteamiento de sus ideas. Le pusimos la segunda voz ahí mismo (como a todas nuestras canciones) y nunca se quedó fuera de los repertorios.

Me sorprendió que no la incluyera en su disco, y quise dejar como antecedente este ensayo, para recordarlo el día que la grabemos para un disco juntos.

Como Vicente se fue a su tierra, quedaba una vacante vocal, así que busqué a un escritor sanjuanero, para tener el canto de alguien que sabe qué dicen las palabras: El Poeta Demente (Isaac Ledesma), amigo y cómplice del maestro Cifuentes.

sábado, septiembre 28, 2013

JANIOLEAKS CABLE DE SEGURIDAD



CONFIDENCIAL SANTO DOMINGO 2792013
JLCOM
JLCOM
LJ 3102972: DECL: 27/09/2013
TAGS: JANIO LORA, FINDING DEMO
SUBJECT: JANIO AMENAZA CON DEMOS
B. 09 SANTO DOMINGO
Clasificado por: Embajador náptico Toxímedes Leiderbag


1. (C) EL CANTAUTOR JANIO LORA AMENAZA PUBLICAR DISCO CON ALGO LLAMADO "DEMOS". NO SABEMOS SI ES EN SERIO O UNA BURLA AL SISTEMA NACIONAL, PERO SU NATURALEZA SUGIERE ATENCIÓN DEL CONSEJO DE SEGURIDAD. SI ES BURLA, DEBERÍA SER CRITICADO POR FALTA DE SENTIDO DEL HUMOR. SI ES EN SERIO, DEBERÍA SER CRUELMENTE DESTRUIDO O EXPUESTO A FUSILAMIENTO EN REDES SOCIALES, A TRAVÉS DE MEMES, TROLEOS O CUALQUIER FORMA DE DESPRECIO. CABE LA POSIBILIDAD TAMBIÉN DE QUE NO PODAMOS EVITAR EL SABOR DE UN MEREN-SON APAMBICHAO, O CORTARSE CON WHISKY UNA VENITA CON BOLERÓN, ENTRE OTROS ENCANTOS. ADJUNTO PRIMERA EVIDENCIA DE MISILES, EN COMPAÑÍA DE UNA CÓMPLICE DE SANTIAGO, QUE DETRÁS DE UNA SEXY VOZ Y UN CAJÓN, QUIÉN SABE QUÉ ESCONDE:


miércoles, julio 03, 2013

Se retira Al-Jadaqui

La primera canción dominicana que me aprendí con la guitarra fue "No Queda Más". Pronto abultaron el repertorio "De Medio Lao", con ese riff pícaro, y la increíble "Mentirosa". Jugaba con mis amigos a que cuando empezara, cambiáramos de emisora para encontrarla hasta en cinco simultáneamente.

Pronto, armamos un grupo de rock, como todo joven debe hacer en el colegio, junto a Hony Estrella, mi primo Janiomike y otros amigos, inspirados, sobre todo, por un fenómeno llamado Soda Stereo y otro que teníamos aquí en casa: Al-Jadaqui.

Fui a verlos a muchísimos sitios siendo un menor de edad en carro público, no importaba la hora, ni lo lejos que quedara el concierto de casa. Estuve en bares, en el bulevar, en plena Winston Churchill, en BeerHouse, parqueos, en fin, donde fuera que se pudiera saltar y cantar sus canciones.

Y nosotros, que actuábamos en el patio de mi tía Piki, con mi prima Tania como único miembro del público, no fuimos los únicos a quienes inspiraron. Un montón de grupos arrancaron con el objetivo de parecerse a ustedes, al ska que nos enseñaron a apreciar.

Como son las cosas, muchos años después, en un homenaje póstumo a mi tía, en la UASD, el coro de la universidad cantó precisamente una canción de ustedes, ante la presencia de Tania. Porque es que la vida es así, da muchas vueltas, pero se mueve hacia lugares específicos.

Sufrí como fan todo lo que ustedes sufrieron como banda, lamenté tanto que tuvieran que irse del país, y al volver, yo ya había empezado a tocar en bares en los que los vi, aunque no pude hacerlo en el bulevar, ni cerrar la Churchill, ni escuchar "Santo Domingo Despierta" en cinco emisoras al mismo tiempo. Pero en algún camerino, por fin, te conocí. Y comprobé que esa energía positiva que nos dabas a través de la música, venía de tu interior. Entonces, pensé que quizás a mis conciertos voy cada noche, a través de un muchacho que aún no termina el colegio, que se aprende mis versos y que algún día me cantará una canción mía, y ese será un tesoro inmejorable.

Por eso, ahora que me entero de que te vas por las razones que te vas, que no hay apoyo, que el daño es profundo, que el arte está en coma, que los buenos son de fuera y con dinero, que sólo hay obstáculos, que nadie reacciona, que deberíamos retirarnos todos, lo único que se me ocurre decirte es que tu grupo dejó una huella mayor de lo que creemos merecer. Marcó una época, una generación, ha sido el retrato de una juventud que tomó la guitarra como arma… y empezó a cantar con alegría.

jueves, noviembre 29, 2012

VU Mag / por Ralph Joseph

1- ¿Cuál fue la primera vez que te presentaste como proyecto solista y dónde?
En el 2000, en Casa de Teatro. Sobreviví al Y2K y aún con la resaca me presenté -no sé por qué- con una banda de rock. Mientras uno va armando un plan, la vida va desarrollando el suyo, Yupanqui dijo "pero la vida tiene otras letras"... Las preguntas sobre el pasado me inquietan, es lo único que me hace querer volver atrás, para hacerlo todo distinto. Naturalmente, empecé haciendo covers, aunque ya de manera formal, con mis propias canciones, lo hice seguramente por el 2006, en Cinemacafé.

2- ¿Qué te llamó a ser cantante?
Siempre lo fui. En la barriga ya cantaba, la gente rodeaba a mi mamá porque no lo creía, decían que había llegado Cristo o el Anti-Cristo. Qué exagerados. Recuerdo que cantaba canciones de Silvio Rodríguez, y eso no le gustaba mucho a los balagueristas. Luego, me aprendí varias de Elvis, y no le gustaba mucho a los comunistas. Así que transigí, me aprendí "Mi Escuelita" y "Pío Pío", y me fue excelente en política.

3- Has colaborado con muchos artistas, ¿cuáles han sido las colaboraciones más memorables de tu carrera y por qué?
Cuando subo con Patricia Pereyra a un escenario, mi alma estalla y no cabe en un salón. Y vivo sensaciones de igual intensidad (y diferentes formas) con grandes como Víctor Víctor, Marel, Pavel, Xiomara, Sonia, y con los más jóvenes como Zoom, Cifuentes, muchísimos más. He tenido la suerte de hacer excelente química con auténticos artistas, tengo el enormísimo privilegio de que a menudo me invitan a cantar los amigos. A veces, pienso en eso, en con quiénes he cantado y me quedo mudo, emocionado. Eso siempre trae una conexión especial, con cariño y profunda admiración. Toda colaboración es muy interesante, enriquecedora.


4- En el plano internacional te has presentado con un sinnúmero de artistas, ¿cómo describes esta experiencia?

Como crecimiento puro. Aprecias y desprecias cosas que haces, aprendes que las canciones crecen, se desarrollan, se multiplican y mueren. Aprendes que los versos se transforman en las maletas, y que tú música se hace única gracias a tus errores. La perfección es un standard. Aprendes que eres una porquería interesante. Como ves, han sido experiencias que se van conmigo por la eternidad.

5- ¿Qué se siente estar en la misma tarima de Fito Páez?
Se siente una energía enorme, una emoción que se parece a la grandeza y a la soledad. Yo era casi adolescente, estaba empezando cuando lo viví, y tenía la sensación de que estaba cantando justo en el ojo del huracán, que luego venía un monstruo arrollador. Y fue lo que pasó. Fito fue muy cariñoso, aunque me llamó la atención lo malhumorado que estaba con los demás, andaba con muchísima prisa. Lo que más recuerdo de esa noche, fue que alguien tiró una cerveza al piso del camerino y casi me rompo la espalda. El maestro Páez me mandó a buscar para que fuera a su camerino y no llegué por la caída. El dolor me lo recuerda cada día. Pero aprendí mucho. Creo que no vuelvo a ser telonero de nadie que no sea Calamaro.

6- ¿Cuáles músicos han militado en tu proyecto y cuáles están actualmente?
Es una lista muy larga para mi memoria. Pero debo mencionar primero a David Vásquez y Karel Kalaf, porque fueron el botón de START, junto a Ely Vásquez y Mayito García, quien me prestó su estudio para que grabara mi disco. Un gesto increíble. Y luego, Federico Méndez, Peter Nova, Oliver Domínguez, Bolívar Gómez, Boli Lingopoff, cuánto lujo, ahora que lo pienso. Y desde hace mucho, me acompañan Allan Leschhörn, Omar Rivas, Janiomike Collins, David Taveras y el mismísimo Ely.

7- ¿Cuáles diferencias puedes resaltar entre "Ahora Mismo" tu primer disco y el segundo, "Rock 'N' Ron"?
Después de mucho pensar sobre eso, puedo resumirlo así: "Ahora Mismo" salió. "Rock 'N' Ron" lo hicimos. En el primero era un niño que cantaba nervioso, porque me grababa el ingeniero de Juan Luis Guerra y cantaba entre músicos experimentados. En el segundo, ya tenía más claro lo que buscaba, opinaba más, trabajaba alrededor de una misma idea... sin embargo, los dos discos salieron tres años después de que estaban hechos. Eso duele, porque empiezas a tocar algunas canciones cuando ya el momento pasó.

8- ¿Qué te inspira para escribir tus canciones?
La necesidad, la lectura, un buen baño, un whisky a las rocas, la idea de que una mujer bella (y desnuda) suspirará por mí cuando la escuche, la fantasía de que alguien le dirá a Dylan o a Sabina "hey, tienes que escuchar esta canción", me inspiran mis propias experiencias, lo que aprendí de ellas, y la cercanía de la muerte... al menos hoy. Quizás mañana me inspire otra cosa.


9- Hemos notado que siempre has sido un artista que apoya las causas y los movimientos sociales, ¿nos puedes abundar en esto?
Apoyo las causas y la gente que tienen sentido para mí. No exagero con eso, porque llega un momento en que cualquiera sin pensar ni un minuto arma una "causa" y cuenta contigo porque eres gratis y buena onda. Entonces, eres un héroe una noche y a la siguiente el mismo que te llamó no va a tu concierto, para no pagar una miserable entrada. Tampoco me gusta aprovechar la necesidad de un pueblo, para que la gente me conozca. Aquí la gente se siente orgullosa de gente famosa que nunca ni se asoma por una de esas actividades. Además me pone muy nervioso el lado oscuro, el interés que puede haber detrás de un movimiento. Yo soy respetuoso con mi papel y con el de los demás. Soy cantautor, cantante, compositor, qué sé yo... desde ahí digo lo que pienso cuando la emoción mande, pero no me siento obligado a opinar sobre todo ni a reclutar gente. Hoy "la verdad" está en tantas manos, que no se la creo a nadie. Pero me parece gravísimo que el Gobierno, de cualquier color, no cumpla la Ley de educación, que haya cientos de ladrones con saco y corbata robándose el presente y futuro de generaciones completas. Me jode que un imbécil delincuente con un carguito se bañe con nuestro dinero, mientras yo me meto en líos para poder sacar un disco, mientras hay gente que no tiene para comprar comida. Entonces, cuando siento y veo que hay sentido común, apoyo hasta dejar el pellejo, si es necesario. Pero tampoco soy un politiquito que canta, ni un angelito que aumenta sus followers atento al dolor de muchas almas.

10- ¿Cuáles son los nuevos proyectos de la banda? ¿Ya están presentando canciones nuevas en los conciertos?
Estoy en proceso de cambio. En catarsis. Y de esos procesos salen muchas canciones, nunca había hecho tantas en tan poco tiempo. Hemos presentado varias en los últimos conciertos, para ir probando y tocando un nuevo repertorio. Pero todavía no tienen forma definitiva, ni mucho menos. Este año he estado un poco escondido, trabajando eso que quiero que sea mi mejor conjunto de cantatas. Y vienen cosas bastante raras y divertidas por ahí.


11- ¿Dónde pueden nuestros lectores darle seguimiento a Janio Lora en las redes sociales?

www.janiolora.com, @janiolora en Twitter, facebook.com/lorajanio, janiolora.bandcamp.com,soundcloud.com/janiolora, thesixtyone/janiolora y así, sucesivamente... Hay más casillas de status que emociones...







miércoles, octubre 17, 2012

CIFUENTES VICENTE Y AL REVÉS


Su disco "Jajajajajá" reúne culturas en la canción.


Conocí a Vicente cuando era un joven fantasma con una mano (la otra funcionaba como gancho para sostener el estuche de la guitarra), y aunque era menor de edad, de inmediato supe que era un viejo trovador. Me invitó a cantar una canción que nunca cantamos, y  de amigo en amigo, terminamos siendo hermanos. Fui conociendo sus canciones, su proceso creativo, me iba metiendo en su mundo, y ya en la presentación de su primer disco, "Artesano", vi en primera fila el nacimiento de un cantautor culto, interesante, sensible y con sentido del humor.

Y rápidamente Vicente encontró a Vicente. Claro, con la ayuda decisiva del desamor, de Yupanqui, de botellas de ron, del maestro Ordóñez, de muchachas complicadas, Chico Buarque, Víctor Jara y El Terror. Cada cierto tiempo lo asaltan, le roban sus teléfonos y al menos las prostitutas del malecón lo dejaron conservar su guitarra, saliendo de un colmado al que invadió a punta de canción, una madrugada cualquiera.

Sentí la necesidad de compartir lo que observaba y busqué entre amigos a quienes les divertiría esa cosa rara que ya desarrollaba Vicente, entre tango, bolero, bachata, trova, ese nacer en Chile, crecer aquí, volver allá, volver aquí, nacer aquí, crecer después... y al revés.

Sus ya varios cuadernos llenos de una irregular caligrafía expulsan una difícil selección de nueve canciones que empiezan con el dulce "cuando hablo de ti, hablo de las cosas ventana y cristal", porque la simbología, la ternura y el humor negro son los colores de su piel, rozando a menudo el absurdo, porque las palabras son sus notas musicales, mientras la música es su forma de escribir.

Aparece el poeta, chofer, contador, su pequeño computador, el doctor, el sol, la canción, en fin, todas las herramientas con las que nos cuenta que "todo es comienzo, y todo es común", acompañado por una agradable línea de bajo y sorpresas de elementos cotidianos, como bocinas (fingidas por los instrumentos), cortes, hasta llevarnos a subir de tono y dejarnos arriba para recibir su primera bachata.

"La Bachata del Vigilante" es la que revela con mayor claridad la presencia e influencia del maestro Juan Francisco Ordóñez en la banda. Aparecen guiños a la trova cubana, a Víctor Víctor, por supuesto a Luis Días, sin tratar de imitar a "Mi Guachimán"; este es un "vigilante" chileno sentado en la miseria criolla.

Entonces, nos encontramos a "Vienen", la única canción que existe en los dos discos del cantautor. Con divertidas imágenes, como los "hechizos de mantel", sobre los que Vicente me contaba que antes, con su característica curiosidad, trataba de sacar el mantel de la mesa, sin mover los platos. La primera vez que se rompieron todos, apareció el verso inspirador de esta canción. Porque los momentos son sus escuelas y universidades: a menudo escapaba del colegio para irse con alguien a aprender acordes.

"Vienen" nos cuenta una serie de convicciones de gente mayor, que Vicente tuvo desde muy pequeño. Y usando la melancolía como anestesia, cuestiona la verdad, a Dios, el paso del tiempo, advirtiendo que pronto saldrá el sol y con él amanecerá también la mentira y los matices que colorean cada día, cada vida.

Luego entra la más contagiosa, cruel y absurda al mismo tiempo: "A los Ojos". En una progresión un poco más oscura que las anteriores, ritmo caliente, aparecen disparos con despecho como "mi corazón es un reflejo donde tú ya sobras", pero también "tu boca, tu boca en mi bicicleta", como burlándose un poco de quien busca descifrar algo cuando lo miran a los ojos.

Después de ese mareo entra el bolero. Simple, romántico, melódico, el violín nos pasea por épocas, por ciudades, por imágenes sepia, mientras el resto de la banda baila en un salón en puntillas, dejando protagonismo a la voz.

Y por fin, llega mi favorita, "Súfreme con Imaginación". Confieso que me gustaría ser su autor. Porque ya lo dijo el poeta Nan, "no se puede cambiar el pasado, sino el punto de vista con que se mire", y Vicente sugiere con feelin' y misterio "súfreme con imaginación, canta este tango, querida, que es nuestra única salida". Sin duda, una canción seductora, violenta, agradable, pícara, en la que aparecen -a mi juicio- las mejores frases del disco; "a veces no sirve ningún poema, para decir Dios, dicen amor y no es tan bestia el corazón de todos".

Habla de la guerra del corazón, de la vieja escuela, de olvidar el sufrimiento de la caída y morir por otra vida. Recuerda que puede morir en otra alma y que el final, mientras esté vivo, lo podría decidir él.

La recta final del disco arranca con "Tiernas Promesas", la más larga y artesanal, de lenta melodía, con un sentido violín que emociona al final con un repetitivo "canto" que agotaría el hombro del músico más corpulento, pero que se pone a la medida la ropa más tierna. Regresa a su lado más romántico e ingenuo.

Empieza a despedirse cantándonos qué significa "Ser del Sur", se explica a sí mismo, deja claro que su música es el cordón umbilical que lo mantiene atado a su origen. Por supuesto, entran Jara y la Violeta, decreta que el sur está dentro de todos, se pregunta quién es, quién fue y quién no será.

Y cierra con teatro, cabaret y sentido del humor, en Jajajajajá. Traté de convencerlo de que sobra el acento, pero cómo lograrlo en la más irreverente del disco, en la que pone su nombre y actitud. "En la calle, codo a codo, somos mucho más que codos", "y si de pronto dormimos, explota el mundo", "pero el alma guardada siempre en el baúl". Entonces, entra una risa nerviosa, rara, loca. Escucharla es como caminar por su espacio más psicopático.

Es raro, porque es el disco de un jovencito que no es moderno. Pero no es tan viejo como para ser anticuado. Es uniforme, pero tiene sorpresa, sube un escalón, nos da la razón para pensar que Cifuentes evoluciona, que el tiempo pasa y él crece, aprendiendo qué no quiere ser y tratando de descubrir hacia dónde va su mundo con tanta prisa.

Vicente ha vivido mucho en poco tiempo y ya sabe reírse de sí mismo.

Jajajajajá digo y siento, escucho lo que siempre: Vicente... Y AL REVÉS.

miércoles, enero 04, 2012

Cómo veo el RDock

2011 y rock hecho aquí.


Creo que el rock dominicano atraviesa su época más prolífica. Recuerdo la etapa en que bandas como J.L.S., Guaitiao, Tabú-Tek, Tribu del Sol, Poket, Al Jadaqui y el eterno Toque Profundo escribían a base de discos y conciertos, una página memorable de la juventud contemporánea, creando el movimiento rockero en la gente, cosechando público, orejas que no se conformaban con sólo los hits tropicales.

Sin embargo, lejos de un grupo élite, hoy abundan las agrupaciones, solistas, reencuentros, discos, videos, aumenta la calidad técnica, la composición se nutre de letras mejor construidas, conceptos interesantes, y aún así, el desafío es cada vez más complejo.

La segmentación de la radio es tan necesaria para el público, como cruel con el rock. Apenas un par de emisoras colocan en su programación el material criollo. En las demás, basta escuchar una batería o una distorsión para que se termine la reunión de entrega de un sencillo.

Entonces los artistas tienen que recurrir a las redes sociales, blogs y páginas de internet en las que se descarga su música, con una estrategia de comunicación que se va desarrollando sobre la marcha, con la inversión de su propia crisis, en cada promoción, en cada concierto. Porque distinto al dembow o la bachata, no hay tantos productores ejecutivos ni managers relacionados al género, ni aparecen a menudo marcas que muestren importante interés de patrocinio funcional, más allá de poner un logo en el flyer.

Por eso, lo normal es que a un artista alternativo le cueste salir de su ciudad y llevar su trabajo a más dominicanos, y ni hablar de sostener una serie de eventos gracias a la colaboración de músicos y técnicos.

Aún así, hay cada día más material digno, y me atrevo a decir que en el rock local se han estado haciendo las mejores canciones dominicanas de los últimos diez años, a pesar de que Acroarte no les considere como compositores a la altura de El Cata o Joe Veras.

Así que tienen que hacer marketing sin un mercado definido, aún no sabemos si el público de los artistas de rock es rockero, si es seguidor de esa especie de movimiento, o si cada banda tiene su público específico y divorciado absolutamente de los demás. Es de los pocos géneros que se somete constantemente a cuestionamientos por su supuesto grupo de seguidores, con una crítica comparativa en sonido, concepto e innovación relacionada a las bandas internacionales más grandes (y multimillonarias), quedando los artistas locales en el limbo, a expensas de que oídos curiosos busquen y aprecien.

Pero el panorama, lejos de ser un monstruo invencible, es sólo una constelación de obstáculos que serán fáciles de vencer, porque lo más importante, que es la música, se trabaja con cada vez más seriedad, pasión e identidad, aparte de que hay cierta conciencia del manejo de imagen, pues una gran parte de los rockeros se relaciona permanentemente con los medios de comunicación y la publicidad. Nada que una buena planificación estratégica e inversión importante no puedan resolver.

Por algo, los rockers son los primeros a quienes se llama cuando hay que generar apoyo a una causa social, en las que generalmente se aglomera una gran cantidad de personas que demuestran conocer y apreciar su trabajo. Entonces, queda entre una serie de interrogantes, el cómo lograr que esos miles de personas mantengan una relación de fidelidad con estos artistas que ya le cantan a las cosas de interés de todo el pueblo.

Y entre las luces al final del túnel, está el hecho de que artistas populares, sobre todo los merengueros, quieren ser cada vez más rockeros. Recordemos que en los últimos dos años, varios de los conciertos más importantes consistieron en este particular "crossover", con gente como Los Hermanos Rosario, Eddy Herrera, Toño Rosario, entre otros, arriesgando el baile por querer despertar esa guitarra eléctrica que llevan en algún lugar por dentro. Sin embargo, todos han hecho lo mismo: arreglar sus canciones en rock. Simple.

Entonces la prensa tiene que jugar un papel más consciente del arte, escuchar, observar, asistir, detenerse a escribir sobre la instrumentación, las sorpresas que aguardan en algún compás, el planteamiento conceptual, y muchos otros detalles. Aunque hay una minoría de periodistas con categoría y sentido común, la mayoría debe cuanto antes entender la importancia de su papel en la educación artística de la gente, tienen que ser menos farándula y más arte. No es sólo publicar que salió un disco, es analizarlo, mostrar sus matices y objetivos. Los cronistas de arte deben entender que la calidad es más importante que la fama.

La búsqueda de la fama vacía le ha hecho mucho daño a todos los géneros musicales. Si no, pregúntenle al merengue, al hip hop, o a la bachata que evoluciona con tanta lentitud. Un cantante de hip hop sabe que si hace una canción buena, debe hacer cinco que no le gustan para tener éxito. A eso le llamo desconstrucción.

Escuchar a Pablo Cavallo, Diego Mena, Los Violetas, Cerobit, Nelson Poket, Poolpo, Bocatabú, Zoom, Vohké, Toque Profundo, Juango Dávalos, Sociedad Tabú, Alex Ferreira, Sociedad Anónima, Marel, Pavel, El Trío, Nux, Bar Calavera, Marte O Venus, Vicente, Rob, Covi Quintana, Teriyaki, Las Acevedo, La Kereya, Jaime, Kaim, y un montón que seguro estoy olvidando en este instante, es de alguna manera darle sentido a quienes lo dieron todo por una mejor canción hace décadas, es proteger la intención de grandes como El Terror, Patricia, Xiomara, Toné, de dejar una huella medible en el futuro. De lo contrario, la música que nos definirá como época, será sólo mambo violento.

miércoles, noviembre 02, 2011

DOBLE MORAL



Bipolar, enérgico, misterioso. Su nombre lo dice.


"Me encantaría hacerte interminable"


"Los rockeros ahora van del gimnasio al ensayo", dijo Sabina, quejándose de la falta de libertinaje (libertad), la moral (probablemente doble) que hoy acecha a los músicos de rock. Pero ayer profanábamos los controles de alcoholemia y rigurosa disciplina con un ensayo salvaje, rocker, rodeado de los músicos que grabaron el nuevo disco de Diego Mena, celebrando su nacimiento, que renueva, dispara nuevos paisajes en el camino que ha ido formando con cada vez más pasión, cuidado, dedicación y trabajo.

El disco ataca los hombros en cuanto pones el pie en la cancha, con una pícara combinación de batería y teclados, que cambian de piel constantemente a lo largo de la canción. "Memorable" es la primera y más clara exhibición de la nueva ecuación Mena. Las guitarras hacen una fiesta que acompaña ese afán por perpetuar la musa "quiero que dures por siempre y para mí", cuidadoso juego de armonías y sonidos, minucioso, en el que la letra se mete como se mete uno al carrito de una montaña rusa.

Diego elige hacer una versión de un grupo de rock latinoamericano, y sorprende con "Ainda É Cedo" del importantísimo trío brasileño Legião Urbana, con moderno arreglo, una inquieta electricidad a cargo de Eduardo Coronado, moviéndose en el potente ritmo del bajo de Brandon Margary, la hacen divertida, profunda, se sienten los sintetizadores, teclas, layers, gran trabajo en la mezcla. La selecciona además para uno de los mejores videos del rock dominicano. "¡Ficou legal!", exclamó Marcelo Bonfá, baterista del legendario grupo sudamericano.

Luego llega "La Culpa" como tercero al bate, y hace cómplices al peculiar sonido que logró Jv Olivier en la batería con wurlitzers, riff, tambores y una nueva textura en la voz de Diego, que se acomoda a tonos más altos que los que había escuchado en su primer disco. Se lava las manos, sugiere a otro tipo, por culpa de "ese amor tan bipolar". Me resulta familiar (aunque lejano) a "Se Me Fue la Mano" ("Hey!"), como si fuera un segundo capítulo en el que se da cuenta de que lo manipulan.

Pero "Cuando No Estás" reúne a la dupla González: letra y música de Nelson Poket. Aparecen voces que embellecen el ambiente, a cargo de David Vásquez, se junta el blues, la balada, séptimas, blancas y negras, lleva la voz a territorios más graves, los platillos zumban por L&R. "Todo es más fácil cuando no estás", dice Nelson en la garganta de Diego, se hace preguntas, desorientado en la resaca de una ausencia.

Y claro, aparece el hammond en el disco de un rockero apasionado. Llega la despedida con "Requiem", la ausencia continúa, no sé si volverás, me faltarás, el team se reduce a tres manos que se multiplican para cantarnos "¿Adónde van todos esos años? Nos volveremos a encontrar, siempre que me miro ahí estás", el amor a través de morder el polvo, el paso del reloj, el espíritu de Cerati cuidando a los muchachos en la travesía, "sólo necesito más tiempo para despedirme mejor".

lunes, julio 18, 2011

Oh Magazine



1)¿Cómo describes a tu papá?
Inteligente, competitivo, alegre, honesto, valiente, ganador.

2)¿Qué ves en él que lo convierte en alguien especial?
El amor por la vida y su dedicación al trabajo. Las ganas. La gente que siente pasión por algo, destaca entre los demás.

3)¿Qué se siente ser hijo de Huchi Lora?
Se siente orgullo y tranquilidad, a pesar de lo peligroso que es su trabajo en nuestro país. Pero saber que ejerce una labor con seriedad, éxito y profesionalidad, da paz.

4)¿Existen presiones?
Todo el mundo tiene presión, no importa cómo se llamen sus padres. Pero yo pongo límites a eso. La única presión que tengo por ser su hijo, es que las estrofas tenga la métrica correcta, cuando escribo. Y ni siquiera la recibo de él, sino de mí. No me siento en la obligación de complacer a sus seguidores, ni siquiera a él mismo, con lo que hago. Mis canciones son para que nos gusten a mí y a mis amigos. Bueno, y a ti también.

5)¿Qué tan diferentes son?
Creo que nuestras diferencias existen precisamente por las similitudes. Dos apasionados, territoriales, competitivos, son superficialmente muy diferentes en el campo de batalla, pero en
esencia, muy parecidos. Por eso somos rivales en todo lo que jugamos. Él de Las Águilas, yo del Licey. Pero la gente menos inmadura sabe que un liceísta y un aguilucho, por dentro, son la misma cosa. Aunque lleve saco y corbata desde temprano, es mucho más distraído que yo.
Sin embargo, tiene la obsesión de la perfección. A mí me encanta entender que la humanidad sufre de locura incontrolable. Trabajo para vivir, no al revés.

jueves, enero 13, 2011

4%, dice Virginia Rodríguez Grullón

El 4 por ciento es solo el inicio

Por Virginia Rodríguez Grullón
No se trata solo de lograr el 4 por ciento ni se acaba cuando el 4 por ciento se logre. El movimiento ciudadano surgido en los últimos meses en demanda de que el Estado designe ese monto mínimo del Producto Interno Bruto (PIB) al sector educativo es una señal de que la educación comienza a convertirse, finalmente, en un tema prioritario. Es el punto de partida en el proceso de construir un sistema educativo decente, transformador y liberador, como se merece la infancia y la juventud del país. Esa es la gran tarea pendiente de la sociedad dominicana y el reto que tenemos por delante.

Hay razones para celebrar. A pesar de que el Congreso Nacional a penas aprobó 2.3 por ciento del PIB para todo el sector educativo (incluyendo educación universitaria), muy lejos aún del 4 por ciento establecido en la Ley de Educación, la ciudadanía puede sentirse orgullosa de su trabajo.

El primer motivo para alegrarse es el movimiento en sí. Que tantos dominicanos de condiciones y orígenes distintos se unieran a esta causa de manera tan espontánea es un indicio de que nuestra sociedad evoluciona hacia el compromiso colectivo y la sensibilidad social. Es, para los que nos atrevemos a soñar, muestra aún tímida de que la ciudadanía está escuchando la llamada de Janio Lora… está empezando a despertar, a descubrir su propio poder y a tener fe en el país que somos.

El segundo logro es haber colocado el tema en el debate público. Pensadores de la talla de Amartya Sen, premio Nobel de Economía, insisten en la importancia que tiene el debate público para el desarrollo de toda sociedad, pues es en él y a través de él que surgen la motivación, las ideas y el consenso para llevar a cabo reformas. A partir de ahora, la discusión sobre el futuro de la educación dominicana está abierta. Si el sistema educativo actual no está funcionando (como demuestran todos los estudios nacionales e internacionales) es el momento de analizarlo y repensarlo por completo, desde sus bases (qué tipo de ciudadanos queremos formar, con cuáles valores y habilidades, con qué tipo de conocimiento) pasando por toda su estructura (cuáles son los mejores métodos para lograr eso que queremos y con cuáles acciones específicas vamos a llegar hasta ahí).

Hay también motivos de esperanza en los pasos que se están dando para encarar el tema de la educación más allá de la inversión. Me refiero a la creación del Observatorio para el Seguimiento y Monitoreo del Presupuesto Público del Ministerio de Educación, conformado por entidades de larga y respetada trayectoria en el compromiso por la calidad educativa, como lo son el Foro Socioeducativo y el Centro Juan Montalvo. Este tipo de iniciativas, que deben fortalecerse y multiplicarse, pueden contribuir a que el aumento en inversión se traduzca realmente en mejoras para el sistema y entransformaciones más profundas.

Pero asumir ese desafío pasa, obligatoriamente, por aumentar la inversión pública, que en nuestro país ha sido y sigue siendo pírrica, ridícula y vergonzosa cuando se le compara con cualquier nación mínimamente avanzada en desarrollo humano. Y no se trata de justificar o criticar al presente gobierno o a cualquier gobierno de turno, es más bien un tema de nuestras prioridades como Estado dominicano y del cumplimiento a nuestras reglas de juego, que son las leyes, a las que cualquier gobierno tiene que atenerse si quiere mantener su legitimidad.

En el actual contexto el primer paso para la mejora de la educación dominicana es un aumento significativo en la inversión pública, tanto por la necesidad real de recursos como por la importancia simbólica que ha adquirido esa meta. Y para ello la ciudadanía comprometida seguiremos trabajando, llevando el mensaje a donde todavía no ha llegado, concientizando a los que todavía no comprenden los detalles de la situación. Para unir a la causa a tantos padres que sueñan con que sus hijas se eduquen, a tantas madres que trabajan con la ilusión de que sus hijos tengan mayores oportunidades, y a tantos estudiantes que deben enfrentar día a día las precariedades de las escuelas dominicanas. Para que juntos construyamos un sistema educativodigno y de calidad, empezando por donde la ciudadanía sabiamente ha señalado: la inversión.

Sinceras felicitaciones a todas y todos los que se vistieron de amarillo y mucho ánimo para este año: el recorrido es hermoso, pero difícil y largo… y apenas empieza.

jueves, septiembre 16, 2010

Cuando contar es quitarse la ropa



Primero euforia, fiesta, la celebración de la vida. Así empezó a componerse el disco nuevo, desde tierras lejanísimas en unas vacaciones inolvidables. Lo bueno de los aviones es que la gente ni se ve desde allá arriba, uno comprende la pequeñez de la humanidad y por lo tanto, la diminuta estatura de los problemas. Invitaba a disfrutar la brevedad de la vida, rock 'n' ron, corta pero ancha, brindis, risas y sonrisas.

Sin embargo, después de la calma, llegó la tormenta, que empezó con un corazón destrozado, con tocar fondo en todos los sentidos, perdido en una profunda oscuridad, rodeado de gente pero solo, asistiendo al funeral del futuro. Pero para buena suerte mía, aún no había llegado lo peor... que llegó después, con la salud de mis padres en juego, con un accidente que casi me quita a mi hermano, con la vida en un constante estado de alerta roja.

Y no sólo era yo. Mis compañeros de barco también tienen corazones frágiles y lágrimas y pulmones para reír a toda máquina. Y por supuesto que también cayeron, porque la vida es caer y levantarse, al menos en un sentido, pero como buen equipo de Primera División, no dejamos nunca de pasar el balón, de luchar por el conjunto, de tener el vestuario sano.

Y la música nos daba una razón para recordar al sol, para creer que la mañana en algún momento llegaría y tener en foco mis objetivos fue un seguro de vida, una garantía de que llegaría ileso al día siguiente. Y entonces mis amigos al acecho de que cada lágrima no fuera vertida en vano.

Luego el sol salió y con él se abrieron muchas puertas, el corazón cicatrizó con actitud, con una bienvenida prepotencia, recuperé la vanidad, las ganas de ir por el gol, reinicié negociaciones con la muerte enamorada (para que no quedara embarazada) y todo eso, todos esos cambios son la piel de un disco que no deja de ser el antídoto y (al mismo tiempo) el registro de una etapa intensa, hermosa, vital, mortal, que nos sigue poniendo a prueba con situaciones complicadas que ya sabemos driblear, que quizás nosotros somos frágiles, pero las ideas no tienen cuerpo y no se rompen, el cuerpo se dobla, pero tenemos canciones de sobra.

En 4 días terminaremos totalmente la grabación. Y sé que volverá la fiesta, la celebración de la vida, la diminuta estatura de la humanidad y once canciones que han sido paridas, queridas, alimentadas y educadas, vorazmente criticadas por nosotros mismos, asesinadas y vueltas a parir y otra vez lo mismo, pero con más ganas. Espero que ustedes las reciban con la simpatía que merece la gran cantidad de amor y destrucción que pusimos en ellas.

Eso sería el segundo mejor premio, porque el primero es el privilegio de contar con una persona de la clase de Allan Leschhörn, haber compartido con estos hermanos locos geniales como Oliver, Ely, Janiomike, Bolívar, Boli, con las bellísimas almas de Ilia De La Rosa, my hard bro Chris Hierro, Vitico, Badir & Pablo, Jorgy, Jeff, Carolinha, Homero, Vicente, Scarlet, en fin, un grupazo de gente que adornan la escenografía del mundo.

miércoles, agosto 25, 2010