lunes, diciembre 05, 2016

Me Robán









lunes, marzo 16, 2015

Viene y Va




“Viene y Va”. Esta canción nace de una casualidad que aún me asombra. Un día disfrutaba a través de Youtube un impresionante trabajo de la coreógrafa de danza contemporánea Marianela Boan, una artista que admiro profundamente. Poco después, supe que ella había venido a vivir al país. Días más tarde, me llaman desde la recepción para decirme que alguien preguntaba por mí. Era ella, en persona, no nos conocíamos y había ido a buscarme para hacer la música de su nueva obra (de 2012), “Las Medidas de la Brisa”, inspirada en la poesía de Lezama Lima.

La obra trataba la polaridad de la brisa y la asfixia, planteando la primera como un fenómeno muy caribeño, y cómo aparece cada día la asfixia en la convivencia, en la rutina. Se refería a que la vida es tan liviana, que va constantemente hacia donde va el viento, por eso pasamos con tanta facilidad de la alegría al ocio, de la suerte al calor, de la nostalgia a cualquier otra cosa.

Era una responsabilidad demasiado grande aceptar un reto así, de una maestra como la Boan, así que intenté escapar varias veces y debo agradecerle que no me dejó. Me lanzó el reto mientras me brindaba ron cubano, como un disparo al amor propio: “un artista de verdad no tiene miedito. Le deja eso a los cobardes”.

Por supuesto, salí corriendo a buscar entre mis ideas, miedos, secretos, sueños, cualquier cosa que me ayudara a desarrollar “Las Medidas de la Brisa”, generando belleza, sonoridad, y al mismo tiempo que moviera un conjunto de cuerpos intensos, violentos, hermosos, de artistas que escribían en el aire lo que dictaba “La Profe”.

Pasé por la bachata, bossa, tango, vals, me dejé llevar por la brisa, y escribí la letra de un tirón, en no más de media hora, hasta terminar vacío, hasta que sintiera el ardor de la brisa en la cara, un dolor dulce y de elegante fragancia a las vainas de la vida.

Entonces, pasó el tiempo, trajimos al maestro Pablo Dacal, y mientras planificábamos la producción del nuevo disco, nos dimos cuenta de que si le encendíamos algunas luces, podía llegar a otras tierras más fértiles, sin perder la esencia, pero perdiendo mucha oscuridad. A medida que pasa el tiempo, los tipos como yo empezamos a ver que hay mucha ingenuidad en los versos sombríos, y buscamos matices más interesantes bajo la luz.

Y por ahí disparo algunas ideas que ojalá sirvan para debatir en el patio de alguien y condimenten una copa de vino o de buen ron a las rocas, porque tienen mucho de pregunta o de afirmación lista para poner la otra mejilla y que la vida nos demuestre si era poesía o mentira.

Esta canción me hizo replantear el concepto del nuevo disco, me obligó a escribir varias más, y lograr que el proyecto rebotara entre el pasado de la canción dominicana y mi presente personal.

En la grabación participan mis genios habituales, David (contrabajo) y Ely Vásquez (percusión), el mismo Dacal en la guitarra rítmica, el maestrazo Juan Francisco Ordóñez y nada menos que el maestro Sandy Gabriel en el saxo, junto a Apolinar Peralta (trombón) y Juan Gabriel Jiménez (trompeta).

Si escuchamos el demo original, nos damos cuenta de que la brisa la ha cambiado, como el tiempo cambia los cuerpos, y la puso en manos de árboles llenos de hojas y frutos que me dieron el honor de tocar mientras mi voz decía.


viernes, marzo 07, 2014

Tía Piky


Cuando era niño, nunca me llamó la atención Superman. Quizás porque siempre estuve rodeado de súper mujeres, o porque la visión de rayos X nunca fue tan poderosa como una carcajada de tía Piky que rebotaba en las paredes del patio y llegaba hasta el jardín del frente, en la Osvaldo Bazil, número cuatro. La recuerdo con las piernas cruzadas, un impecable peinado, traguito en mano, y mirando con picardía a tío Junio, por algún chiste entre ellos. Me asombraba cómo esa mujer que había pasado tanta historia, dolor, lucha, valentía, victorias y pérdidas, seguía siendo tallada por el tiempo con cada vez más belleza y alegría, sin perder un carácter impresionante.

Y fuimos creciendo con cada vez más historias increíbles, de guerrilla, de familia, de vecindario. Desde ser quien siempre agarraba ladrones en su calle, hasta intensas batallas contra militares asesinos, contra distintos tipos de crueles dictadores. Desde conversaciones inolvidables con Minerva, hasta bordar un pequeño mantel, o deshacerse con gracia de los testigos de Jehová o de algún famoso cantautor cubano al que hizo conocer el peso de sus manos.

Cuando se quitaba las gafas, se veían sus ojos de árbol con mil otoños y primaveras. Ojos que no miraban hacia atrás para llorar, que no perdían el tiempo, que seguían hacia adelante, como los discos de Lockward que empezaban una y otra vez, cada vez más afinados. 

Todo el mundo me hablaba sobre mi propia tía, me contaban mil historias que detonaban mi imaginación, como si fuera ficción, como si fueran cosas imposibles, como si fueran bellas mentiras. Sin embargo, ella nunca me habló de sí misma. Yo sólo la veía reír.

Entonces cerraba los ojos, y la imaginaba haciéndose los rolos con una mano y sosteniendo un fusil con la otra, para sentarse a hablar con sus amigos sin descuidar la posición de alerta. La soñé amaneciendo escondida debajo de la cama de un militar que la buscaba por toda la montaña, y no sabía que dormía sobre el peligro de perder la vida. O dejando que su compasión destruyera moralmente a un criminal; o con sangre en las orejas, trepada a un tanque de guerra. 

Pero también la imaginé haciéndose cada vez más fuerte en una celda, cancelando lágrimas para no regalar un centímetro de dolor a quien no lo merecía. Tejiendo ropa para sus compañeras, recogiendo sus libros mojados a presión por la ignorancia.

Recuerdo que siempre vencí al miedo, porque periódicamente recordaba que tenía como tía a la mujer más poderosa del universo. 

Tanto así, que la última vez que la vi, hace rato que había leído mis pensamientos con su visión de árbol. Respondió preguntas que no llegué a hacerle, venció a la naturaleza, para escribirme palabras que se quedarán tatuadas en mi alma para siempre. Pidió a la muerte que la dejara maquillarse, porque una mujer como ella no podía llegar "así" a ningún lado. Luego, salió volando, hacia la eternidad.


lunes, enero 27, 2014

Gracias





Después de mucho tiempo de búsqueda interna, de autocrítica, prueba, error, experimento, sentí que encontré un camino emocionante sobre el cual podían andar mis canciones. Era como llegar a casa, mirarme al espejo sin encontrar mucha diferencia, y encima, intentar que fuera útil más allá de mis ambiciones.

Entonces solicité la complicidad de un artista al que admiro para que tomara el timón del barco, mientras yo analizaba el mapa y encontraba las islas en las que nos detendríamos. El destino final venía a quemarropa, así que debíamos estar finos y acertar cada tiro.

Pero claro, no podíamos solos, el mar es inmenso, y sólo quedaba apelar a un equipo campeón para el despegue.

Hoy ya tenemos un repertorio grabado, listos para vacacionar en el país de la bachata-nova, y con todo en orden para llegar a puerto de la mejor manera.

Por eso, escribo estas cosas para agradecer desde el fondo de las almas, desde el centro de la tierra, a Rodrigo Muñoz, José Manuel Guzmán, Ilan Leiferman, Dani García, Pablo Dacal, Kike Grundman y mi increíble esposa, Carolina Jansen.

A los genios del mar, Allan Leschhörn, J.V. Olivier, Héctor David y Homero Guerrero, porque hicieron que este sueño fuera indestructible. 

Los ángeles de la guarda Tía Mary, Emil García y Jorge De Los Santos.

Por supuesto, a los maestros que nos regalaron su magia y la mejor energía del mundo, David Vásquez, Juan Francisco Ordóñez, Ely Vásquez, Sandy Gabriel, Leo Pimentel, Alberto Iznaga, Xiomara Fortuna, Rodhen Santos, Apolinar Peralta y Juan Gabriel Jiménez.

Un abrazo especial a mi querido hermano Milbert Pérez, que registró cada momento y dirige el documental, a la bella Delfinieves Batista, que siempre guarda nuestros movimientos. A la ¡mánager! Paola Desangles, por cuidar los pasos.

Y bueno, con un equipazo así, la Champions es una mano de bingo. 

A los amigos que pasaron a regalarnos su valiosa compañía, Janiomike, Carla Cranberry, Diego Mena, Gnómico, Isaac Ledesma, mi compañero de cada minuto Vicente Cifuentes y mi adoradísima Massielle Asencio.  


Este viaje recién empieza. ¡Gracias, gente querida!

jueves, octubre 10, 2013

Puede que Sí




Vivía junto a mi hermana Diana cerca del mar. Una noche, llegó Vicente (Cifuentes) a la sala, con cara de que algo bueno traía y rápidamente sospechamos que se trataba de una botella que tenía en la mano que no agarraba su vieja Godin. Sin embargo, en lo que llegaba el hielo y Diana se ponía ropa de can casero, reveló su felicidad de padre de nuevas canciones.

La primera que cantó fue "Puede que Sí" y antes de que terminara, ya brindábamos por el nuevo Vicente, que ahora llenaba su música de picardía, sentido del humor, sin perder la seriedad que siempre ha tenido en el planteamiento de sus ideas. Le pusimos la segunda voz ahí mismo (como a todas nuestras canciones) y nunca se quedó fuera de los repertorios.

Me sorprendió que no la incluyera en su disco, y quise dejar como antecedente este ensayo, para recordarlo el día que la grabemos para un disco juntos.

Como Vicente se fue a su tierra, quedaba una vacante vocal, así que busqué a un escritor sanjuanero, para tener el canto de alguien que sabe qué dicen las palabras: El Poeta Demente (Isaac Ledesma), amigo y cómplice del maestro Cifuentes.

sábado, septiembre 28, 2013

JANIOLEAKS CABLE DE SEGURIDAD



CONFIDENCIAL SANTO DOMINGO 2792013
JLCOM
JLCOM
LJ 3102972: DECL: 27/09/2013
TAGS: JANIO LORA, FINDING DEMO
SUBJECT: JANIO AMENAZA CON DEMOS
B. 09 SANTO DOMINGO
Clasificado por: Embajador náptico Toxímedes Leiderbag


1. (C) EL CANTAUTOR JANIO LORA AMENAZA PUBLICAR DISCO CON ALGO LLAMADO "DEMOS". NO SABEMOS SI ES EN SERIO O UNA BURLA AL SISTEMA NACIONAL, PERO SU NATURALEZA SUGIERE ATENCIÓN DEL CONSEJO DE SEGURIDAD. SI ES BURLA, DEBERÍA SER CRITICADO POR FALTA DE SENTIDO DEL HUMOR. SI ES EN SERIO, DEBERÍA SER CRUELMENTE DESTRUIDO O EXPUESTO A FUSILAMIENTO EN REDES SOCIALES, A TRAVÉS DE MEMES, TROLEOS O CUALQUIER FORMA DE DESPRECIO. CABE LA POSIBILIDAD TAMBIÉN DE QUE NO PODAMOS EVITAR EL SABOR DE UN MEREN-SON APAMBICHAO, O CORTARSE CON WHISKY UNA VENITA CON BOLERÓN, ENTRE OTROS ENCANTOS. ADJUNTO PRIMERA EVIDENCIA DE MISILES, EN COMPAÑÍA DE UNA CÓMPLICE DE SANTIAGO, QUE DETRÁS DE UNA SEXY VOZ Y UN CAJÓN, QUIÉN SABE QUÉ ESCONDE:


miércoles, julio 03, 2013

Se retira Al-Jadaqui

La primera canción dominicana que me aprendí con la guitarra fue "No Queda Más". Pronto abultaron el repertorio "De Medio Lao", con ese riff pícaro, y la increíble "Mentirosa". Jugaba con mis amigos a que cuando empezara, cambiáramos de emisora para encontrarla hasta en cinco simultáneamente.

Pronto, armamos un grupo de rock, como todo joven debe hacer en el colegio, junto a Hony Estrella, mi primo Janiomike y otros amigos, inspirados, sobre todo, por un fenómeno llamado Soda Stereo y otro que teníamos aquí en casa: Al-Jadaqui.

Fui a verlos a muchísimos sitios siendo un menor de edad en carro público, no importaba la hora, ni lo lejos que quedara el concierto de casa. Estuve en bares, en el bulevar, en plena Winston Churchill, en BeerHouse, parqueos, en fin, donde fuera que se pudiera saltar y cantar sus canciones.

Y nosotros, que actuábamos en el patio de mi tía Piki, con mi prima Tania como único miembro del público, no fuimos los únicos a quienes inspiraron. Un montón de grupos arrancaron con el objetivo de parecerse a ustedes, al ska que nos enseñaron a apreciar.

Como son las cosas, muchos años después, en un homenaje póstumo a mi tía, en la UASD, el coro de la universidad cantó precisamente una canción de ustedes, ante la presencia de Tania. Porque es que la vida es así, da muchas vueltas, pero se mueve hacia lugares específicos.

Sufrí como fan todo lo que ustedes sufrieron como banda, lamenté tanto que tuvieran que irse del país, y al volver, yo ya había empezado a tocar en bares en los que los vi, aunque no pude hacerlo en el bulevar, ni cerrar la Churchill, ni escuchar "Santo Domingo Despierta" en cinco emisoras al mismo tiempo. Pero en algún camerino, por fin, te conocí. Y comprobé que esa energía positiva que nos dabas a través de la música, venía de tu interior. Entonces, pensé que quizás a mis conciertos voy cada noche, a través de un muchacho que aún no termina el colegio, que se aprende mis versos y que algún día me cantará una canción mía, y ese será un tesoro inmejorable.

Por eso, ahora que me entero de que te vas por las razones que te vas, que no hay apoyo, que el daño es profundo, que el arte está en coma, que los buenos son de fuera y con dinero, que sólo hay obstáculos, que nadie reacciona, que deberíamos retirarnos todos, lo único que se me ocurre decirte es que tu grupo dejó una huella mayor de lo que creemos merecer. Marcó una época, una generación, ha sido el retrato de una juventud que tomó la guitarra como arma… y empezó a cantar con alegría.